viernes, 3 de septiembre de 2010

Cuestiones varias ¿hay algún dibujante en la sala?

Los que soláis leer esto os habréis dado cuenta del cambio de imágen. Me refiero al "sello" con el que firmo los comentarios en otros foros. No es que haya dejado de ser "zionista" (o sea, fan del Principado/Archiducado* de Zeon/Zion de Gundam), sino que he llegado a la conclusión de que el frikismo no merece la pena de ser confundido con un neonazi. Así que el cuervo (el emblema de un municipio, o así, de un país báltico) sustituye a la "no-cruz-gamada", y un problema más que me evito...




No es tan carismático, pero sí mucho menos polémico.

Ahora, la segunda parte de la historia. De la misma manera que entré en el mundo de la traducción a través de un enchufe, ha llegado el momento de devolver el favor. Pero ahora, en vez de traducir, se trata de dibujar. Sí, el responsable de una empresa de videojuegos en Japón me ha preguntado si conozco a algún dibujante que pueda trabajar con ellos. Quien esté interesado, que se ponga en contacto conmigo, añadiendo alguna muestra de su trabajo, para pasarlo a la gente en cuestión.

No sé cuánta gente leerá esto. No obstante, no esperéis verlo en muchas partes; como mucho aquí y el facebook...

* ¿Quién es el príncipe de Zeon? ¿Será un coprincipado como Andorra? Hasta los guionistas de Gundam pueden cometer los mismo errores que un occidental escribiendo sobre Japón con una enciclopedia de viajes como única fuente...


viernes, 27 de agosto de 2010

Cuando éramos japoneses

Siempre he pensado que un aficionado al manganime tiene (por lo menos) dos selecciones favoritas. La propia, cualquiera que sea su país, y la de Japón. Y seguramente la culpa de todo la tengan Oliver y Benji



Después de todo, cuando éramos niños, pasamos horas devorando los partidos de sus equipos, sus competiciones. Cuando llegó la hora de formar la selección nacional, recuerdo haber estado discutiendo con compañeros quienes tenían que formar el equipo, sus pros y sus contras. Y como en la serie jamás llegó a aparecer España (salvo una mínima aparición en un episodio), tampoco tuvimos que sufrir la derrota ante Oliver y compañía, ni mucho menos ver como Bruce Harper paraba un gol con la cara.

De ahí que viéramos con simpatía al combinado japonés, y eso que su participación en los mundiales se hizo de rogar. No fue hasta 1998 cuando lo consiguió por primera vez, cuando el mundial se amplió hasta 32 equipos y Asia dobló el número de plazas disponibles, de dos a tres y medio (ahora tiene cuatro y medio, gracias por preguntar). Ya habían pasado por lo menos 8 años desde el final de las aventuras de Campeones, pero aun así, algunos seguíamos viendo a la selección japonesa con simpatía.
Ayuda que nuestros equipos no se hayan enfrentado más que en categorías inferiores (con excelentes resultados para España, añado), ni hayamos sufrido derrota traumática contra ellos, como en el caso de Corea del Sur. Así pues, podemos decir que tenemos simpatía por Japón y nadie nos mirará más raro que si decimos que seguimos a los “all whites” de Nueva Zelanda.



Y sin embargo, tengo la impresión que esta simpatía ha ido desapareciendo según avanzan los años. Los deportistas del anime han dejado paso a otros héroes. Campeones es un objeto de nostalgia, no de admiración (que se lo digan a Glenat cómo le ha ido la venta del manga). Ahora son otros géneros los que mandan en la televisión, a pesar de unos cuantos ejemplos actuales. Recordemos que si existe el anime de Inazuma Eleven es gracias al éxito de sus videojuegos, no al revés, como pasaba con los (flojitos) juegos de Oliver y Benji, que apenas se atrevieron a editar en Occidente.

Cualquier parecido entre esta imagen y la anterior es... totalmente aposta, claro.


En la situación actual, pocas camisetas de la selección japonesa se ven ahora en salones del manga y eventos similares. Y viendo la cara de sorpresa de la gente al verla, uno se pregunta si es porque los aficionados de ahora creen que Japón es un lugar mítico de donde “salen” mangas y animes, no un país con su selección nacional y todo. Por mi parte, creo que jamás podré evitar sentirme un poco japonés cuando llega un campeonato del mundo...


P.d: adivinad quién compró una camiseta de Corea a pocos días del partido de infame arbitraje. Sí, el menda.
P.d2: en 2011 se juega la Copa Asiática, por si alguien quiere seguir los partidos de Japón.

martes, 11 de mayo de 2010

Curso de ética periodística para otakus



Imagen sin relación alguna, pero ¿a que es bonita?
Yo venía... yo venía pensando por el camino ahora voy a llegar a casa, me quito la ropa, me pongo el pijama y ya estoy... leyendo, pensando, admirando y escribiendo estás líneas.
Que me perdone la chirigota de Lo que diga mi mujer por copiarles la letra, pero es lo que ha pasado en realidad.
Uno estaba su último vistazo al mundo otaku en general antes de irse a la cama, a devorar las aventuras de los Normandos en Sicilia (estudiar historia puede ser mucho peor que seguir el manganime, lo aseguro), cuando de repente se encontró este titular: Japón considera nocivos el "yaoi" y el "shōnen-ai". Si no sabéis a qué se refiere, vuestro mundo no se ha perdido nada.

En todo caso, uno que se aburre mucho se pone a leer el artículo en cuestión y va viendo un par de hechos curiosos, y un par de decenas de comentarios clamando, en pocas palabras, por el exterminio de funcionarios japoneses en general, y los "censores" en particular. Vale, es una exageración, pero el artículo está tan lleno de ellas, que por una más no va a pasar nada.
La aburrida realidad
Vayamos a los hechos -dejemos el chiste de Jack el destripador para otra ocasión- Resulta que tras tan llamativo titular se esconde otra verdad, algo diferente: para empezar, no se trata de "Japón", sino de la prefectura de Osaka (una de las 47 que conforman el país nipón), que de acuerdo a las competencias que tienen transferidas, legisla sobre asuntos que afectan a su población. En este caso, un sector de la misma: los jóvenes; o mejor dicho, lo menores de edad.

El caso es que la prefectura de Osaka, en 1991 lanzó una ley sobre "la protección de los menores contra material dañino"; es decir, aquel que pudiera perjudicar su desarrollo psicoafectivo. Comprendo la indignación de algunos, ya que jamás en la vida, ni en lugar del mundo alguno se ha hecho algo parecido. Ah, que no, que en España también hay material prohibido a los menores.

Sigamos, resulta que la prefectura de Osaka publicó esa ley en 1991, y la modificó en el año 2003, y una vez más, para adaptarla a los tiempos modernos, el año pasado, 2009 (lo siento, pero no tengo más enlace que el japonés: Google es bastante decente últimamente). Y durante ese tiempo ha publicado avisos similares al que causa tanta indignación: concretamente varios en los años 2006, 2007, 2008, 2009, y este del que se habla ahora, de 2010.

Miremos los hechos en cuestión. ¿Qué significa que se incluya en esa lista? Significa que las revistas y material listado... no se pueden vender a los menores de edad. Sí, no es ni un secuestro de material, ni la censura del mismo. «Sólo» se limita la venta a mayores de edad, y los vendedores que se salten la prohibición pueden recibir graves multas. Eso es todo, ni más, ni menos.
Recomendaciones recomendadas
Siguiendo el espíritu de Caiga Quien Caiga he decidido terminar este artículo como hacian ellos en sus "cursos de ética periodística",  pero adaptado a este mundillo.
En vez del titular tal como estaba redactado, este inmodesto bloguero recomienda usar este otro, más ajustado a la realidad, si bien menos llamativo:
«Prohíben en Osaka la venta a menores de varias revistas "yaoi" y "shōnen-ai"». 

Ahora bien, si de lo que se trata es causar pánico, indignación, escándalo, masacre y aniquilación, entonces, muchísimo mejor esto:
«¡¡Los japoneses tendrán que pasar por encima de nuestros cadáveres para quitarnos el yaoi!!»

Y así, recomendando sin dudar la primera opción, damos fin a esta primera y apresurada entrega del curso de ética periodística. Quién sabe cuándo volverá...
[por pijoterismo: imagen (c) Mitsuru Adachi, Shogakukan Co. Ltd., etc. ]

viernes, 12 de febrero de 2010

¿Qué estoy haciendo ahora?

Parafraseando a Larra, hago informes, hago traducciones, hago viajes, hago que hago... en fin, que no paro de hacer cosas... y algunas de ellas no tienen que ver con el blog.


No obstante, he pensado en aprovechar estos momentos de tiempo libre (iba a poner "asueto", pero tampoco hay que exagerar tanto) para señalar el último "ending" que he oído, visto e incluso escuchado. Mientras las series de animación occidental se limitan a sacar títulos de crédito...

...los japoneses usan esta canción para terminar los episodios de una serie infantil de fútbol:

... ¿qué niño de hoy en día no recuerda los éxitos de los 70? Vale, ninguno.



Y , aun así, la verdad es que no queda nada mal.

jueves, 17 de diciembre de 2009

A nota de curiosidad

No, no estoy muerto. El blog sigue, pero a este ritmo lento de narices por causa espaciotemporales-profesionales.


Y aparte de eso, para avisar a todo aquel que vea la bandera de Zion/Zeon en mi enlace: ¡que no es una bandera nazi, cohones!


Sieg Zeon, arriba Zeon y viva Ñión y Cifuentes. He dicho.


P.d: lo de Ñión y Cifuentes sólo será comprensible para quien leyese la magna, única, e imprescindible parodia de Gundam, Gun-chan, perpretada por un servidor y fan-publicada hace siglos.


P.d2: inencontrable por cualquier medio electrónico, mecánico o con perros guía. Igual con un médium...